Agua clara, temperatura ideal de la piscina, reflejos de agua que juegan en la superficie… un panorama idílico que desea aprovechar plenamente, dejando de lado el estrés de la vida diaria. ¿Por qué estropearlo todo pensando en la limpieza de su piscina? Para ayudarle a conservar su piscina en las mejores condiciones posibles, he aquí algunos gestos sencillos y que están al alcance de todos.

Para tener un agua irreprochable, cerciórese cada semana que el filtro está limpio. Esto sólo le llevará 5 minutos. Piense en comprobar el pH del agua y el estado del stock de los productos de tratamiento. Si su piscina está calentada, cúbrala para evitar la evaporación, la pérdida de calor y la caída de residuos en el agua. Finalmente, piense en programar su bomba para que funcione dos o tres horas antes del momento en que piensa bañarse. Sepa que, además de garantizar la temperatura ideal, una bomba de calor le garantizará una buena difusión de los productos de tratamiento.

Actualmente hay numerosos equipamientos que permiten liberarse, casi en totalidad, de todas estas pequeñas exigencias de mantenimiento. Ofrecen la doble ventaja del confort y del ahorro a largo plazo. Tomemos, por ejemplo, la bomba de velocidad variable. Esta bomba funciona de manera permanente a bajo caudal y sin sobrecoste, para tener un agua siempre en movimiento y, por lo tanto, perfectamente tratada y calentada. Hayward le propone sus modelos Tristar VSTD,  Super Pump VSTD o Max Flo XL VSTD, dotadas todas de un motor de diseño alemán, muy robusto.

Estudie también la instalación de un filtro de gran capacidad, como el modelo Star Clear de Hayward, que sólo necesita un mantenimiento en la temporada. Finalmente, opte por un sistema de tratamiento autónomo, que gestione íntegramente la calidad del agua, como la electrolisis o la inyección de productos.

En definitiva ¡no es nada complicado pasarlo bien

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