Las vacaciones están terminándose pero, más que ceder el paso a la tristeza de la vuelta ¿por qué no seguir disfrutando de su piscina? El final del verano es, sin duda alguna, uno de los períodos más agradables del año. Efectivamente ¿qué hay más apreciable que poder saborear las hermosas jornadas de final de temporada a la orilla del agua y disfrutar de la piscina con total tranquilidad ?

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Aunque al principio o al final de la temporada, puede ser más difícil conservar un agua a una temperatura agradable, Hayward le sugiere algunos métodos de calefacción para prolongar el período del baño, pero sin aumentar su factura energética.

Las calderas convencionales, aunque son eficaces, no constituyen una solución verdaderamente satisfactoria ya que implican una factura de electricidad alta. Además, hay que tener en cuenta el impacto ecológico vinculado a su alto consumo de energía (gas, fuel-oil o electricidad).

Sin embargo, la bomba de calor proporciona excelentes resultados y está especialmente bien adaptada a los climas europeos (consulte nuestro artículo sobre qué bomba de calor elegir aquí). El principio consiste en transferir las calorías del aire ambiente al agua de la piscina. En términos energéticos, su rendimiento es óptimo (energía consumida 1, energía restituida 4), y su balance ecológico es muy satisfactorio. Sólo necesitará algunos días para pasar el agua de 20 a 28°. Cuando la temperatura ha sido alcanzada, será conservada fácilmente. Gran ventaja: la bomba de calor es operativa en cuanto el tiempo comience a suavizarse hasta que se terminen los hermosos días de verano. Hayward le propone además una amplia gama de modelos. Las bombas de calor tienen actualmente un precio razonable, son silenciosas y están certificadas NF.

Menos generalizada, la calefacción solar (el agua de los paneles es calentada directamente por el sol) utiliza una energía totalmente gratuita y limpia, pero la inversión es bastante elevada, y la calefacción depende totalmente de la insolación. Por lo tanto, su eficacia solamente es óptima en plena temporada.

Los sistemas de tratamiento totalmente automatizados, como la electrólisis, le garantizarán un agua irreprochable, perfectamente pura y dulce, a lo largo de todo el año, sin temer las variaciones climáticas o los cambios de PH.

Cualquiera que sea la técnica empleada, utilice sistemáticamente un cobertor térmico para conservar el calor y evitar la evaporación (que consume mucho calor). ¡Preste atención sin embargo a no calentar demasiado! Si la diferencia entre la temperatura ambiente y la del agua es demasiado importante, el consumo de energía aumenta, y el coste de calefacción también. Además, el agua calentada a más de 32° puede deteriorar el liner.