Emprendedor, escritor, cronista, conferenciante… Philippe Bloch tiene varios oficios y, como idea fija, la relación con los clientes. Hemos tenido la ocasión de hacerle algunas preguntas sobre lo que desean los consumidores para sus piscinas y, más precisamente, sobre el tema de las piscinas conectadas.

Philippe Bloch

Philippe Bloch

  • ¿Cuáles son las expectativas del consumidor según usted, en lo referente a la piscina conectada?

Actualmente estamos asistiendo a un «tsunami», con la digitalización, las nuevas tecnologías, las redes sociales… Cuando vemos lo que hemos hecho con el smartphone a lo largo de la jornada:  leer el correo electrónico, comprar un billete de tren, dialogar en las redes sociales… ¡Es normal querer hacer lo mismo con la piscina! Mis padres tienen una piscina en el sur de Francia y, cuando veo el trabajo que esto requiere, es evidente que una piscina conectada simplificaría muchas cosas, como el control del sistema de filtración, por ejemplo. Dentro de poco, la piscina conectada permitirá combinar la gestión de los equipos, el confort y hacer ahorros al mismo tiempo.

 

  • Entonces ¿hay un desfase entre lo que espera el consumidor y lo que se le propone?

Las grandes empresas están enfrentadas continuamente al tema de la digitalización ya que ésta tiene un impacto enorme sobre los clientes. Los consumidores tienen acceso a todas las informaciones del mundo con internet y nos damos cuenta del incremento de sus competencias, en muchos ámbitos. Si un cliente potencial está apasionado por el tema de las piscinas conectadas… ¡estará mucho más informado que el profesional incluso! Además, también hay que tener en cuenta la impaciencia del cliente. El consumidor hoy en día está obsesionado por el hecho de compartir sus emociones en las redes sociales, a través de las que podrá dar su opinión, ya sea su satisfacción o su descontento. Un cliente insatisfecho puede destruir la notoriedad de una marca a través de las redes sociales. Finalmente, hay que saber que el consumidor exige un servicio de calidad, pero no quiere pagar su precio. Por lo tanto, es preciso hacer tangible lo inmaterial, para justificar que el servicio tiene un coste. Los especialistas de las piscinas deben razonar en este sentido y estar a la escucha de las necesidades de sus clientes.

 

  • ¿Qué mensaje puede transmitir a los especialistas de las piscinas para motivarlos? ¿Cuáles son las ventajas de adentrarse en el sector de las piscinas conectadas?

Sencillamente tienen que tomar conciencia de que nuestra vida, como la suya, se ve transformada por lo digital y que esta mutación se aplica a todos los ámbitos, también al de la piscina. Hoy en día, estamos a penas en el 10% de nuestras capacidades en lo referente a la innovación tecnológica y hay que tener conciencia del cambio que está produciéndose. Esta revolución afectará necesariamente al ámbito de la piscina y los profesionales deben prepararse a ello. La competencia será cada vez más fuerte. Dentro de poco se podrá comprar todo por Internet. Además, la competencia no llega sólo del especialista que está al lado, sino de todas las ocasiones que uno tiene para gastar dinero. Un cliente potencial dudará entre lanzarse a en la construcción de una piscina o comprar un coche, por ejemplo. Por consiguiente, habrá que anticipar sus necesidades y proponerle un producto que le atraiga. La idea esencial es que hay que ser el primero en lanzarse y en intentar algo, y esto siempre será una ventaja.

 

  • ¿Lleva retraso Francia en lo referente a la conectividad y a la tecnología en general?

¡No, no es eso! Francia es uno de los países más tecnológicos del mundo. Hay una nueva generación de emprendedores y la economía digital está muy presente. Vemos muchos «comerciantes electrónicos», en la restauración, por ejemplo, con las aplicaciones de entregas a domicilio. El universo de la piscina se verá muy impactado… entonces ¿por qué quedarse detrás y a desgana? Mejor lo contrario. Todo queda por hacer: es una ocasión magnífica para proponer nuevos conceptos.

 

  • ¿Cómo imagina usted la piscina del futuro?

La imagino conectada a mi smartphone, por supuesto. La gente quiere que le facilitemos la vida… ¡imagine poder ajustar el tiempo de filtración de la piscina en el Sur? desde el propio smartphone desde París! También pienso en la no propiedad. Hoy en día, muchas personas prefieren el alquiler de larga duración para su coche, por ejemplo, ¿y si esto fuera posible para la piscina? Si pudiéramos pagar al mes una asistencia, una garantía, un servicio, las visitas. Es un concepto que todavía no existe pero, ¿por qué no intentarlo? Yo pienso que los especialistas de las piscinas deberían ampliar el espectro de sus prestaciones y adentrarse en el mercado del mantenimiento, de la jardinería, del embellecimiento, para proponer un concepto global. El especialista de la piscina podría aportar soluciones para las segundas viviendas y gestionar todo, desde el mantenimiento de la piscina al del jardín, pasando por la vigilancia. El cliente podría dejarle las llaves de su casa cuando no está en ella, y quedarse tranquilo. Hay un mercado al alcance, y sólo basta lanzar ideas y atreverse.

 

Encuentre a Philippe Bloch en su página Web y en BFM Business, cada semana.

From creating Columbus Café in 1994, the first French coffee shop chain, to hosting “Entreprise BFM” on BFM TV for more than 11 years, Philippe Bloch is a serial entrepreneur who deeply believes in the importance of customer relationship.